Ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo del continente africano

El pasado 10 de marzo se inauguraba en Túnez, organizada por el Comité Internacional de Juristas para la defensa de los oprimidos y exiliados libios, la conferencia internacional «Los libios bajo el poder de milicias y bandas armadas». Por la Asociación Santa María de África asistió S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, Duque de Aranjuez, representante de la legitimidad dinástica española.

La reunión fue disuelta antes de su término por policías tunecinos de paisano.

Comunicado del Comité Internacional de Juristas para la defensa de los oprimidos y exiliados libios

Conferencia de Túnez, 10 de marzo de 2012: «Los libios bajo el poder de milicias y bandas armadas». A la derecha de la foto, Don Sixto Enrique de Borbón

El principio y el deber de este Comité es la defensa de cualquier persona oprimida o exiliada.

El Comité constata con pesar de que las organizaciones civiles y no gubernamentales de defensa de los derechos humanos en todo el mundo permanecieron calladas, en flagrante contradicción con sus deberes humanitarios, religiosos y de beneficencia en general, ante el sufrimiento experimentado por el pueblo libio; y esto sin preocuparse por el hecho de que una abrumadora mayoría de este pueblo se ha quedado sin medios de subsistencia, alimentación, atención médica, vivienda y otros servicios, y que están acosados por bandas armadas y milicias que cometen crímenes de guerra y violan la ley a diario desde hace meses; sin temer ningún tipo de castigo, saquean, asesinan, secuestran, violan, torturan, destruyen viviendas…

Reconociendo la importancia de atraer la atención de la opinión pública internacional hacia estos criminales y sus crímenes, los miembros del Comité decidieron organizar esta conferencia jurídica, humanitaria e informativa, con la participación de varias destacadas personalidades.

Asistieron juristas árabes, europeos y estadounidenses; periodistas, escritores y representantes de organizaciones no gubernamentales internacionales para la defensa de los derechos humanos. Los oradores denunciaron la ilegalidad de esta guerra contra Libia y el hecho de que se aparta completamente de las resoluciones 1971 y 1973 del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, y en particular se hizo hincapié en las consecuencias catastróficas para Libia.

Señalaron que un clima de terror y caos se ha extendido por toda Libia y que al Consejo de Seguridad de la ONU no parecen importarle en lo más mínimo las catastróficas consecuencias amparadas por sus resoluciones; al contrario, hasta el día de hoy se distingue por su indiferencia y silencio total, mientras un tercio del inocente pueblo libio ha sido llevado al exilio para escapar de la barbarie.

Participaron:

  • Bechir Essid, Decano y Presidente del Comité Internacional de Juristas en defensa de los oprimidos y exiliados libios.
  • Dr. Mohieddine Ben Jemaa, abogado, activista internacional por los drechos humanos, Secretario General del Comité.
  • Dr. Adel Ben Hassine, abogado, portavoz del Comité.
  • Dr. Robert Charvin, Decano de la Facultad de Derecho de Niza, responsable de relaciones exteriores del Comité.
  • S.A.R. el Príncipe Sixto Enrique de Borbón.
  • Simonne Piazzini, Secretario General del Subcomité de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
  • Edmond Jouve, catedrático emérito de la Universidad Descartes de París, escritor, presidente de la Academia Central Europea de Ciencias, Artes y Literatura.
  • Smaïn Bédrouni, periodista de investigación, presidente del Observatorio Internacional de Investigación para la Paz.
  • Ginette Hess-Skandrani, directora de lavoixdelalibye.com, ecologista, activista anticolonialista y por los derechos humanos.
  • Dra. Ella Rule, vicepresidente del secretariado internacional del P.C. de Gran Bretaña.
  • Dr. Curtis Doebbler, abogado estadounidense, activista internacional por los derechos humanos.
  • Joe Fallisi, tenor, activista italiano por los derechos humanos.

El Comité ha escuchado a varios testigos, entre ellos Nasser Warfalli, coordinador de las tribus libias, y Belaid Mechri, presidente de la ONG «Centro internacional para la protección y asistencia a los libios en el extranjero», acerca de casos de tortura, encarcelamiento y violación.

Durante las intervenciones de varios oradores se proyectaron vídeos de estos crímenes. Algunos exiliados mostraban señales de las torturas que han sufrido, y explicaron cómo los ciudadanos negros y los procedentes del África subsahariana eran encarcelados, torturados, asesinados, asfixiados con banderas verdes.

El coordinador de las tribus libias señaló al público el hecho de que hay actualmente cerca de un millón trescientos mil exiliados libios. Muchos de ellos inválidos, heridos y enfermos. Cuatrocientos mil de estos refugiados se encuentran en Túnez, más de ochocientos mil en Egipto y cientos de miles en otros países africanos y europeos.

Denunció el hecho de que cualquier persona que lleva el nombre de Muammar, Seif, Aicha, Khamis Saadi o Mutassim, no tiene derecho a la enseñanza y no se le permite el acceso al funcionariado.

Después de escuchar a todos los intervinientes, el Comité Internacional declaró:

  1. Su más enérgica condena de todos los crímenes cometidos por las milicias y bandas armadas contra civiles inocentes.
  2. Que exige el cese inmediato de estos crímenes y actos inhumanos, y que los criminales sean procesados y castigados por tribunales y autoridades judiciales competentes.
  3. Que exige la liberación inmediata e incondicional de los más de 11.000 presos políticos, de los cuales 7.000 se encuentran todavía en las cárceles de Misurata; el cese de toda persecución contra los exiliados, y que se les permita obtener alimento y atención médica. Debe garantizarse el acceso de sus hijos a la escolarización, así como el derecho a la vivienda, la renovación de su pasaporte y su reconocimiento como ciudadanos libios.
  4. El Comité lanza un llamamiento a la comunidad internacional, a la Organización de Naciones Unidas, la Liga Musulmana Mundial, la Organización para Unidad Africana, la Unión Europea, la Liga Árabe, a todas las ONGs y organizaciones internacionales de derechos humanos, a la Cruz Roja Internacional, para que ayuden a los refugiados. El Comité también hace un llamamiento a todos los pueblos libres del mundo y a cualquier persona dotada de humanidad para que presten ayuda, dentro de lo que sus medios y conocimientos les permitan, a este pueblo oprimido y exiliado.
  5. El Comité pide a todos los medios de comunicación tunecinos y de todo el mundo que den a conocer la verdad a las gentes de todos los países para que conozcan la realidad de la vida cotidiana vivida por el pueblo libio.
  6. Por último, el Comité pide a todo el pueblo libio, especialmente a los oprimidos y exiliados, que se den a conocer, para que puedan ser oídos y escuchados en la reclamación de sus derechos.

En Túnez, a 11 de marzo de 2012.

El Secretario General
Dr. Mohiedine Ben Jeema

Vídeo de la Conferencia e información en varios idiomas en la web de Mathaba.Net

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Belén de la Ermita de San Antonio, CeutaCon este nacimiento del belén de la Ermita de San Antonio, de Ceuta, la Asociación Santa María de África les desea santas y felices fiestas de Navidad y Reyes, y un venturoso año nuevo.

S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón, Duque de AranjuezParís, 10 noviembre 2011, festividad de San Andrés Avelino, confesor, y de los santos Trifón, Respicio y Ninfa, mártires [Agencia FARO]. Tras su reciente paso por Madrid, FARO ha tenido ocasión de conversar con S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón sobre los trágicos acontecimientos en Libia, adonde el propio Abanderado de la Tradición viajó en dos ocasiones durante la guerra de devastación que ha sufrido dicho país norteafricano. Resumimos a continuación las palabras del Duque de Aranjuez, con su autorización.

El león ha muerto y las hienas chillan

La agresión contra Libia ha supuesto un montaje vergonzoso y criminal, que va a estimular muchas más reacciones del lado musulmán. Ha sido además una indecente exhibición de hipocresía, con el propio gobierno estadounidense ayudando y financiando a grupos idénticos a los supuestos autores del atentado de las Torres Gemelas en Nueva York. Tras los llantos oficiales del décimo aniversario de aquello, han respaldado sin la menor vergüenza a los elementos libios de Al Qaeda, que estaban en Bengasi.

Tras esta agresión no sólo se esconden los intereses de las petroleras francesas y estadounidenses, al precio de la sangre de la población libia. Por parte de Nicolás Sarkozy, iniciador de todo ello, pueden adivinarse las siguientes motivaciones, entre otras:

1ª. La amistad del actual Presidente de la República Francesa con el riquísimo Bernard-Henri Lévy, bien conocido como ligado a una potencia extranjera.
2ª. Su propósito de hacerse el interesante ante las futuras elecciones.
3ª. Facilitarse una posición económica interesante después de abandonar el poder, complaciendo a los Estados Unidos de Norteamérica.

Se ha destruido al único país africano de situación social razonable. Con los recursos del petróleo, el Estado proporcionaba a cada familia el equivalente de entre cuatro y cinco mil euros mensuales. Cualquier iniciativa empresarial de un súbdito libio era sufragada por el Estado. Datos como estos muestran la falsedad de la pretendida desesperación del pueblo libio difundida por casi todos los medios occidentales.

La devastación de Libia es el resultado de un montaje espantoso con pretexto de «evitar» una supuesta matanza, que el Gobierno libio nunca planeó llevar a cabo. Entre otras buenas razones, porque no era necesaria, ya que sólo en el área de Bengasi se localizaba un pequeño grupo contrario a Gadafi, grupo vinculado a Al Qaeda y financiado desde el exterior.

Montaron este artificio hablando de «dictadura», término que en este contexto no tenía significación ninguna, ya que la población de Libia, de no más de seis millones de personas, apoyaba el régimen de Gadafi de forma absolutamente mayoritaria, al contrario de lo que pretende la prensa internacional.

Los criminales bombardeos de la OTAN son tanto más escandalosos si se considera que su excusa era una resolución ―tomada después de que se iniciaran los ataques― del Consejo de Seguridad de la ONU, que sólo autorizaba a emplear la fuerza para impedir volar a los aviones de la Fuerza Aérea libia. Los aviones franceses, primero, y luego los españoles, los británicos, los estadounidenses, los de Qatar… bombardearon a toda la población, precisamente en contra de la misma resolución que sus gobiernos utilizaban como excusa.

Ahora, a pesar de aquel apoyo de la población a Muamar el Gadafi, «el Guía», éste ha sido asesinado de la forma más execrable, y el nuevo «gobierno» salido de la misma minoría de Al Qaeda en Bengasi, instalado por las armas occidentales, se apresura a imponer la «Sharia», anulando las leyes de Gadafi contra la poligamia, etcétera. Otro paso en el suicidio de Occidente, a costa de la devastación de un país y el sufrimiento de un pueblo.

Libia, antes y después: Misurata, después de su «liberación» por la OTAN, y antes de ella

Libia, antes y después: Misurata, después de su «liberación» por la OTAN, y antes de ella

Con mucha más frecuencia que este cuaderno de bitácora, se actualiza la página de la Asociación Santa María de África en la red social Facebook: http://www.facebook.com/asociacionsantamariadeafrica


Información al día de la situación en África, enlaces de historia, etc.

El ataque a Libia es una tragedia que está ocurriendo demasiado cerca. El Gobierno español está usando a las Fuerzas Armadas para un ataque injusto, ilegal, ilegítimo y genocida, contrario además a los intereses de España

Su Alteza Real Don Sixto Enrique de Borbón regresó a París a última hora de ayer viernes, procedente de Trípoli.  Permaneció en Libia desde el pasado domingo 29 de mayo, en misión humanitaria, en representación de la Asociación Santa María de África. Este es un primer resumen de sus impresiones.

La situación en Libia, a pesar de los bombardeos, es de relativa normalidad política, fuera de Bengasi. A excepción de esa ciudad, la población permanece masivamente fiel a Muamar el Gadafi, incluyendo a la mayoría de los jefes tribales, con los que he tenido ocasión de hablar.

Es más: los bombardeos de la OTAN, que hasta el viernes habían causado más de seiscientas cincuenta muertes entre los civiles, están moviendo a los libios a una mayor adhesión a Gadafi. A pesar de las limitaciones impuestas por esta guerra, no hay represión del régimen contra la población; resulta innecesaria. La represión se está dando en Bengasi, centro de operaciones de la coalición franco-británico-estadounidense y sus aliados, donde los rebeldes son responsables de torturas y matanzas contra quienes no les secundan.

El pueblo libio grita cada vez más contra la agresión; pero en los países occidentales son mínimas las voces que se levantan contra este ataque injustificado, ilegal, ilegítimo, atroz. Ni siquiera los nazis hicieron cosas así. He visitado la casa donde murió un hijo de Gadafi con varios niños más. Cuatro misiles fueron lanzados contra la misma. Fue un asesinato, y la voluntad evidente es la de asesinar al propio jefe de Estado.

El vergonzoso ataque contra Iraq, que ha destruido por completo aquella antaño próspera nación, tuvo un pretexto: Kuwait. Un pretexto fútil, falso, pero un pretexto al fin. En el ataque a Libia ni siquiera hay pretexto para la agresión. La decide Nicolás Sarkozy, la República Francesa la prepara y la lanza, los medios se hacen eco de una inexistente represión, y Gran Bretaña, Estados Unidos, la República Italiana y España, se dejan arrastrar a la misma; otros países menores se unen.

Bernard-Henri Lévy parece ser el ideólogo de Sarkozy para esta campaña suicida. Suicida porque desestabiliza el Mediterráneo y alienta la somalización de la zona, además de dar alas a los mahometanos radicales, que hasta ahora estaban controlados y sometidos por Gadafi. Para España es doblemente perjudicial: además de involucrarla en una injusticia terrible, el Gobierno de Madrid está actuando contra los propios intereses españoles, económicos –petrolíferos en particular– y geoestratégicos. Qué decir de la traición del Gobierno italiano, violando tratados firmados apenas meses antes.

S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón

¿Corrió riesgo Vuestra Alteza por los bombardeos?

Hubo bombardeos muy cercanos a donde se encontraba nuestro grupo, aunque gracias a Dios no nos alcanzaron. La destrucción causada es muy grande. Todavía no irreversible, quizá. ¿Hará algo el Consejo de Seguridad de la ONU? Cabría esperar que Rusia tomase la iniciativa en este sentido, pero puede que haya que aguardar a que Vladimir Putin retorne a la presidencia. Y dentro de un año puede ser demasiado tarde.

¿Puede continuar la OTAN esta agresión ilegal? Esta mañana comenzaron a utilizar los helicópteros de ataque. Parece que existe la voluntad de devastar el país. ¿A mayor gloria electoral de Sarkozy?

Don Sixto Enrique de Borbón ha recibido peticiones concretas de ayuda humanitaria para nuestra asociación, de las que informaremos próximamente.

Mientras tanto, como ya saben los seguidores de nuestra página en Facebook, en Francia se ha anunciado que se llevará a Sarkozy a los tribunales por crímenes contra la humanidad; la Asociación Santa María de África está llevando a cabo gestiones para ver de coordinar un equipo internacional de abogados con ese fin. En la Cámara de Representantes de los Estados Unidos también se han debatido iniciativas, hasta ahora derrotadas, para exigir la retirada de las tropas estadounidenses, poniendo de manifiesto que la decisión presidencial de atacar a Libia es, según la legislación estadounidense, una decisión dictatorial de Barack Hussein Obama que viola la Constitución de los EE.UU.

Las provincias romanas de Mauritania Tingitana, Mauritania Cesariense y Numidia